viernes, 22 de noviembre de 2013

Culpa de una Fujoshi. Cap 7

Capítulo 7


Quince minutos...

Los cuales parecieron eternos. Teniendo en cuenta que han reducido el tiempo desde el club hasta su casa, a la mitad. Se darán una idea de la emergencia que tiene en llegar. Como si la vivienda ardiera en llamas. Sin embargo desde fuera, y cuando ingresan, todo está tal cual lo dejo antes de irse. ¿Entonces que es lo que paso, como para que se retirara del club sin siquiera avisar?

Su boca es asaltada nuevamente, como lo fue, minutos atrás en la disco, cuando alguien, lo acorralo contra la pared del baño, y se animo a aventurarse dentro de su cavidad bucal, sin su permiso. Lo siente, aun puede saborear en los labios ajenos, el gusto del último trago que habían compartido antes de que todo comenzará a suceder.

¿Echarle culpas al alcohol? Al menos eso hará horas después. Luego de que todo acabe. Porque en este momento ya no puede poner un alto a las caricias a las que está siendo sometido su cuerpo. La señal de " Stop" que mental mente imagino, ha quedado sobre un suelo de tierra hecho trizas.

Su cintura es apresada por las manos del mayor, que lo atrae más para que sus cuerpos se sientan uno con el otro. Sus lenguas entremezclándose en una danza, caliente y que deja a la vista la lujuria, que los envuelve. El oxígeno dentro de sus pulmones, comienza a escasear, y aun así no hay intenciones de querer detener ese desenfrenado y alocado beso. Su labio inferior es tironeado por los dientes del ajeno, antes de separarse.

Pero no pierden el tiempo. A pesar de que la respiración, se ha vuelto una agitación des compaginada, y su pecho sienta que su corazón late como el galope de un caballo, en plena carrera, él no se detendrá.  Sus labios comienzas a descender por el mentón y luego, continúan bajando, por la piel tostada del cuello del mayor.

Desde que lo vio bajar del vehículo esa noche, antes de ingresar al club, con un polo negro, abierto en un cuello en V, que dejaba un campo visual, bastante amplio de sus clavículas y parte de su pecho, no podría negar, que sus ojos se deleitaron, con ganas de probar esa porción de piel, y que para entonces, aun no corría por sus venas ni una gota de alcohol. <<Salado>> Piensa Myungsoo, cuando su lengua, traza un camino, de saliva desde el lóbulo de la oreja hasta el hombro del más alto.

Culpable. Es probable que así se sienta más tarde. Porque él no esta tan bebido como el menor, no ha tomado tanto, y sin embargo se está aprovechando de la situación, de que Kim parece no controlarse a causa de los fuertes tragos que consumió durante la noche. Sus ojos brillaban como un cristal, y Sungyeol, solo pensaba que las oportunidades hay que aprovecharlas al máximo. Acorralarlo en el baño, y robarle un beso, era su única intención, pero no previo que las cosas tomaran ese curso. Que Myungsoo correspondiera, y siguiera el juego. Una muestra clara de que el menor no estaba en sus cinco sentidos, pero tampoco puede negar que no lo haya estado esperando, si morder esas rodajas de limón, y dirigir miradas hacia él, no fue provocarlo, pues que lo cuelguen en la horca. Quizás nada hubiera pasado, si solo Myungsoo no hubiera tomado esa actitud tan insinuante.

Sus manos se escabullen bajo la camisa blanca del menor, y comienza a acariciar casi con desesperación la piel nívea del más bajo. Sus labios se vuelven a encontrar y comienza nuevamente esa batalla entre lenguas por saber quién domina a quien. Pero Sungyeol sabe que la ha ganado, hace rato, y que si solo deja que se presente esa pequeña riña en sus bocas, es porque lo pone todo más excitante.

¿En qué momento han llegado al descansillo de las escaleras? Myungsoo pierde la noción de todo lo que hay a su alrededor, y piensa solo en que quiere llegar a la cama. Su espalda choca contra la pared blanca, y Sungyeol comienza a desabotonar su camisa. ¿Qué está sucediendo? ¿No era que ese sujeto no le agradaba? Debería parar todo, detenerlo, y sin embargo no lo hace, porque el punto vacilante, para permitirse a la duda de si está bien o no hacerlo, lo ha dejado atrás. A él mismo no se puede engañar, la borrachera solo le ha dado el empujón que necesitaba para cumplir sus deseos.

Su cuerpo se tensa. Una corriente eléctrica recorre toda su espina dorsal, y hace que su cabeza  se eche hacía atrás. Un jadeo escapa de su boca, cuando Sungyeol ha encontrado entretenido jugar un poco con esas protuberancias rosadas de su pecho. Uno siendo masajeado con delicadeza y luego lo tironea con algo de fuerza.  Y el otro siendo maltratado por la lengua, labios y dientes del mayor. Juega a hacer una aureola de saliva a su alrededor de ese pequeño botón que va queriendo endurecerse como una piedra. Succiona y luego lo muerde.

-AHHH...- No lo pudo evitar, el gemido ha salido sin si quiera pensarlo.

Sungyeol sonríe. Ese sonido que escapo de los labios del menor, lo han hecho ponerse más caliente que en un principio. Repite varias veces más, lo mismo, con ambos pezones. ¡Dios! Myungsoo parece que se volverá loco con todo aquello. Su cabeza se sacude de un lado otro por cada espasmo de placer que siente. Podría jurar que llegara a un orgasmo con solo eso.

Nuevamente se besan, mientras suben las escaleras, hacia la habitación del menor. Se van  despojando de sus ropas a medida que avanzan  por ese pasillo. Las prendas siendo quitadas, bruscamente, y dejadas en el abandono por  los escalones y el suelo de la planta alta.  Antes de llegar al cuarto, ambos ya se encuentran desnudos, como dios los trajo al mundo. Sungyeol rodea con uno de sus brazos la cintura del menor, y lo acerca más a él. Toma con su mano izquierda el mentón del menor, y deja otro beso en sus labios, el cual se intensifica, cuando Myungsoo posa una mano en su nuca, haciendo que se unieran más.

Una locura. Se tratan de dos hombres. ¿Qué dirán los demás? ¿Sus vecinos? ¿Sus amigos? Tan pronto como lo piensa, Myungsoo manda a lo lejos su cuestionario de preguntas. No le interesa, es su intimidad, su vida privada y con ella hace lo que quiera, sin rendirle cuentas a nadie.

Dentro de la habitación, cerca de la cama, y sin embargo aun sin pensar en usarla. Myungsoo está de cuclillas delante del mayor, observando y estudiando. Delante de él una masa de músculos, que claman por un poco de atención. Lo toma con una de sus manos,  y sin experiencia alguna, porque es su primera vez con un tipo, solo comienza hacer como se lo hacían a él. MASTURBAR. Desliza su mano desde la punta del pene hasta tocar la pelvis, y otra vez, cada vez con más fuerza y rapidez.

Sungyeol pierde la cabeza. ¿Cuántas veces no lo imagino o lo soñó? Un sueño hecho realidad, pero ¿Hasta qué punto? Después de eso ¿qué vendrá? ¿Qué harán? Su mente queda en blanco, cuando el calor de la cavidad bucal del menor se siente alrededor de su miembro. Engullendo su pene, en su totalidad.

-¡Dios! Myungsoo...

Olas de placer, chocan contra las orillas de su ser, Queriendo invadir por completo. Desde el capullo hasta su base, todo ensalivado por la boca del menor, por esos labios que parecen una fresa de tan rojos que se han puesto, por succionar la punta de su miembro. Esa lengua que parece regodearse por el nuevo logro que ha conseguido, lamiendo de aquí y de haya, incluso sus testículos. Hasta hace parecer que ya tiene una vasta experiencia, en el asunto.  ¿Alcohol o deseo? Vaya uno a saber, pero todo va cobrando una luz que más que alumbrar, torna todo oscuro.

Sombras del pecado... Sungyeol lo detiene, él quiere algo más, y no piensa venirse en la boca de Myungsoo. Lo pone de pie y lo lleva hasta la cama. Se besan. Eso se ha vuelto como una adicción, no poder despegarse de los labios del menor, como si se tratase de una fuente de éxtasis.

La espalda del menor toca la superficie del colchón, cubierto por unas sábanas azules, que compro ese sábado a la mañana. Y parece broma ¿No? Linda manera de estrenarlas. Sungyeol se recuesta arriba de él, sin echar todo su peso encima. Sin saber porque lo hace, Myungsoo se abre de piernas, dando lugar a que el mayor se acomode en medio de ellas. Sus labios continúan sin separarse. El oxígeno comienza a faltar de nuevo, y es molesto porque no hay ganas de deshacer esa unión, que a pesar de ser brusca, grotesca, sin sentimientos de por medio, es apetecible.

-¿Que me harás?...-

Sungyeol, acerca su boca hasta la oreja del menor...

-Nada que tú no quieras...-Murmura Suave, con una voz ronca y sensual.

¿Qué les puedo decir? Si uno viera, el brillo en los ojos de Myungsoo, sus pupilas dilatadas, como si se hubiera fumado algo, sus mejillas rojas, como el pétalo de una rosa, está más que claro, que espera el camasutra completo. Esta tan caliente que no le importa tener que ser quien reciba, el de abajo, el pasivo, o el uke. No le importa nada, solo que Sungyeol, ese sujeto que según él se encargó de etiquetar como alguien "cretino", le saque las malditas ganas de ser violado. Ya se la chupo, pues ya está, que se la ponga también. Y tenemos un combo completo. Bien esto si se puede cuestionar, si es o no el alcohol el culpable de que piense de esa manera.

-Métemela...

¿Qué demonios? Si Myungsoo perdió la cordura vergüenza, y perderá su virginidad anal, a causa de sus palabras. Porque Sungyeol no piensa discutir ese pedido, ni mucho menos.

Como si fueran animales en celos, Sungyeol comienza a mover su cadera, simulando embestidas, para poder frotar su miembro, con el del menor. Los gestos en el rostro de Myungsoo, mordiendo su labio inferior, queriendo contener los gemidos, y arqueando su espalda por ese tacto, tienen más efecto que un afrodisiaco.

-¿Qué quieres que te haga?-Ronronea en su oído

-Por favor... ya sabes... no me hagas...

-¡Dilo!-Ordena

Ufff que calor. Se está poniendo exigente la cuestión. Myungsoo frunce el entre cejo, y pasa una de su manos por la nuca del mayor, tira de los cabellos del castaño, hacia atrás, para poder tener una mejor vista de ese cuello largo, que se le hace apetecible y excitante. Esa pequeña montaña que sobre sale en su garganta, su manzana de Adam, que sí, le tienta como una fruta prohibida. Su lengua recorre toda su extensión, saboreando cada centímetro de piel, de esa vena que comienza a marcarse por lo largo, hasta llegar a perderse por atrás de su oreja, y donde él detiene su camino de saliva.

-Follame Sungyeol… Follame de una maldita vez...

Palabras que suenan con ira y al mismo tiempo con gusto a suplica. Porque su cuerpo no soporta la espera, se estremece con solo sentir la respiración de esa boca jadeante, que a medida que desciende por su cuerpo, deja su huella de besos, por su torso, su abdomen, su ombligo, que es profanado por su lengua. Las manos del mayor acariciando la piel blanca de sus muslos, mientras continúan bajando, y haciendo que Myungsoo se abra un poco más de piernas

Observa, con deseo, ese pequeño anillo rosa que parece palpitar pidiendo a gritos que lo ultrajen, que lo posean con demencia. Su lengua siendo la primera en probar de esa entrada, de delinear esos bordes, que pronto tendrán que ser sometidos a una invasión, que en un principio lastimara. Salpicando ese pequeño orificio con su saliva, empapando todo la intimidad del menor.

-Hmmmm...

La intromisión de un dedo en su interior anal, ha resultado ser incomoda, una molestia, que a medida traspasan los segundo, se vuelve, no agradable, si no abrasador, sobre todo cuando ese falange comienza a moverse, saliendo y volviendo entrar en su hoyito jamás desvirgado, varias veces. Un segundo dedo se abre paso. Duele, pero eso no significa que no lo desee. Que a pesar de comenzar a sentir algo de ardor, o que el hecho de que Sungyeol usara su propia saliva como lubricante, no le pareciera algo poco decente, y casi desubicado, no quita la sensación de que quiere cuanto antes el pene del mayor, dentro de sus entrañas.

 El índice y el dedo corazón se mueven al mismo tiempo simulando ser unas tijeras, se abren y se vuelven a cerrar. La respiración de Myungsoo comienza a ser desordenada, soltando bocanadas de aire, y suspiros. Tratando de con tener esos gemidos que quieren escapar de sus labios resecos, con ansias de ser escuchados por toda la casa.

-Ahhggg...

Y a penas dejo escapar uno cuando, un tercer dedo se une a los otro dos,  y parece que al mayor le gusta escucharlo, porque sus movimiento son torpes y bruscos, sin nada de suavidad, metiendo y sacando sin compasión, logrando sacar varios quejidos de dolor hasta que comienza adaptarse a esa intromisión, y las sensación se convierte en algo más...

-Por favor... Hmmm... Sungyeol

- ¿La quieres dentro?

-Hmmmm siiii... Te quiero dentro...

Rogando como una sumisa, porque se la cojan. Si así se ve Myungsoo, mientras muerde su labio inferior, cuando siente que Sungyeol escupe sobre su entrada, sintiendo lo tibio de su saliva, cayendo por todo su hoyito, dilatado. Observa al mayor enderezarse, y acomodarse entre sus piernas, Nuevamente sus rostros uno frente al otro cruzando miradas, intensa e impuras.

El miembro de Sungyeol se pasea por ese espacio que queda entre ambas nalgas, exasperando al menor, que quiere morir en ese instante.

-Maldito seas Sungyeol mete tu polla de una v.... AHHHHGGGGG!

Ahogo como pudo ese grito, que por supuesto se tendría que haber escuchado por toda la cuadra.

De una sola estocada Sungyeol penetro, hasta lo más profundo, el ano de Myungsoo. Unas cuantas lágrimas corrieron por sus mejillas, el dolor resulto ser insoportable, más de lo que pudiera  soportar.

.-Dios... Myungsoo... que apretado

-ngggg... sácalo... duele... por favor...

Sin embargo Sungyeol no se movió ni un ápice, se mantuvo quieto, enjugando las lágrimas del menor, con sus labios, queriendo o tratando, de que Myungsoo se relajara, dejando un par de besos por su rostro. Idiota, más miserable no se podía llegar a sentir, está seguro que lo desgarro, y peor aún, no le cabe duda que las nalgas de Myungsoo deben estar manchándose con pequeños hilos de sangre. Simplemente no se pudo contener. Decir que está caliente, no se asemeja ni en lo más mínimo de cómo se encuentra, y no quería causarle daño, pero ¡Dios!, fue él quien lo pidió.

Aguardo hasta que el menor se tranquilizara, y se acostumbrara al tamaño de su miembro en su interior. 

Sus labios se encontraron de nuevo, y Myungsoo lo beso. Está molesto, y dolorido, pero no puede evitar, que ese joven, no logre ponerlo a mil. Su corazón parece haber sido inyectado por narcóticos, que aceleran las pulsaciones de ese órgano que bombea sangre, de forma alocada, cuando Sungyeol comienza a moverse dentro suyo, despacio, en un principio, a sabiendas de que lo ha dañado, pero que se puede decir a todo esto, no lo detendrá, no puede, no quiere.

-Ahhh... mmm... mas...

EL dolor se convierte en placer. La luz en oscuridad. El espíritu en deseos de la carne.  La pelvis de Sungyeol tomando un ritmo vivaz, sus cadera moviéndose de atrás hacia delante, sacando su pene casi en su totalidad, para volver arremeter con fuerza dentro del ano del menor.

-Hmmmm, siii... ahhhh, ahhh...

¿Delicadeza como en una mujer? ¡No! rudo, como dos bestias.

-Ah Dioooss!!!

-Myungsoo gimes... como una puta...

Palabras sucias, que salen sin importar, porque a ambos parece gustarle, decir obscenidades mientras lo hacen. La espalda de Myungsoo se arquea cuando siente que el miembro del mayor ha dado con su punto G, con su próstata. Un espasmo lo recorre por completo, y el calor del sexo lo enerva por completo.

- Mas fuerte... más!!

Las embestidas que siguen, lograr sacar gritos, y palabras sin sentido de la boca de ambos. Jadeos que inundan la habitación, sudor que recorre sus cuerpos, el sonido de choque, cada vez que sus pieles se juntan en cada penetración. Sungyeol siente las pierna del menor envolver sus caderas, juntado aún más sus fisionomía. La lengua ladina, de Myungsoo junto con las suya, mezclando salivas. Las uñas del ajeno, dejando sus huellas en su espalda.  Erótico, y libidinoso.

Siente dolor en su parte baja, y sabe que falta poco por terminar. Toma con una de sus manos el pene del menor, que esta duro como una barra de metal, y comienza a masturbarlo.

- Me vengo... Myungsoo ahhh...

-Dentro mío... hazlo... termina dentro de mí y lléname...

Impuro, y los gestos en el rostro del menor, muestran lo vicioso que puede llegar a ser, con respecto al sexo.

Myungsoo se corre, empapando ambos abdomen con sus fluidos blancos y luego de unas cuantas estocadas más, Sungyeol, llena el interior del menor con su semen. Exquisito. Se deja caer sobre el cuerpo del menor, cansado, compartiendo, los dulces espasmos pos orgásmicos, junto a sus respiración que se agitan en un vaivén de placer y lujuria.

...
...


-Woohyun oppaaa... eres lindooooouuu...

-Si lo seee... tus ojos son lindosss...

Stefania quiere tumbarse al suelo, y morir de la risa, pero ¡no!, si lo hace tendrá que detener lo que está filmando con su móvil, y la verdad no le place tener que hacerlo. Lo que ve esta para la historia y es como haber sacado la lotería.
 Nam Woohyun se aproxima un poco más al cuerpo del mayor, e intenta querer oler el cabello castaño de Sungkyu.

- Hueles ricooo... ah ah... humo...

-jiiiiijiiii...

-Dios... esto es oro...-Dice Stefania, cuando capta con su móvil, la risa de niña tímida que sale de los labios de Kim Sungkyu

Stefania supuso que la que saldría maltrecha, a los tropezones, y desvariando esa noche del club iba a ser ella, pero el destino la complace, y luego de dos semanas amargas, le está dando su recompensa, o su venganza servida en bandeja. Habría que comenzar con que el par que tiene a unos metros más adelante, esos dos que se propina abrazos, se tiran piquitos al aire, y que caminan por el estacionamiento entrelazando sus manos, como lo romántico más  cursi, luego de estar casi toda la noche sin mencionar palabra alguna entre ellos, se han tomado hasta el agua de los canteros con flores. Y ahora no hacen más que sacar trapitos al sol, y se confiesan de manera torpe, como si en el intento quisieran decir un trabalenguas.

-No no no... No seas tonto...

Woohyun está queriendo dar un beso en la boca al mayor, el cual se niega mientras ríe, y como es de saber, a duras penas se mantienen de pie. No se encuentran en condiciones de exigir o resistirse, imponiendo fuerza, no sin tener que trastabillar y caer al suelo. Como lo acaban de hacer. Nam haciendo un pequeño puchero en sus labios, mientras esta arriba de Sungkyu quien sigue riendo.

-Solo unito Hyung... unito y nada más...

¡Las maravillas del alcohol! Claro está que dentro de una hora no recordar ni jota de todo el espectáculo que están brindando. Es una pena, pero Stefania ya los grabo, y tendrá como mortificarlos eternamente.

Suficiente por esa noche. El alba viene asomando, y es hora de dormir. Solo quedan ellos tres, luego de los nueve que era en un principio. Dongwoo que se encargó de acercar a Yadira y Sungjong hasta sus hogares, ya que el menor fue abandonado por su hermano, quien al igual que Myungsoo se retiró sin avisar. Hoya que huyo antes que todos, pero sin ganarle a Sungyeol y a Myungsoo. El amigo de Sungkyu que jamás hizo acto de presencia, y por ende ella esta encargándose de Kim, aparte de Nam. Porque claro, en semejante estado no podría dejar que maneje su auto, sin contar con un accidente, o mandarlo en un taxi, ya que el locutor no recuerda ni quién es.

Abre la puerta trasera del vehículo. Y ejerciendo fuerza en sus brazos, para poder levantar a un Woohyun del suelo, casi dormido, lo mete en el interior del Audi, a empujones, y luego lo mismo con Sungkyu. Ni que fueran niños, pero se encargó de hasta abrochar sus cinturones.

Creo que es buena idea, rezar a cualquier Dios para que los tres lleguen enteros, a donde sea que terminen, porque Stefania no se encuentra en mejor estado, aunque esta más consiente, de eso seguro, pero no quita que medio hora atrás, dentro del club, de pie arriba de la barra de tragos, grito ser la nueva Hyuna, y había comenzado a dar saltos, según ella bailando el Gangnam Style de PSY.

-Por cierto Hyung... Feliz cumpleaños...

Woohyun "flasheando" de nuevo.



...
...


Enojado y por mucho.

Sungyeol, hizo la huida del siglo. ¿Cómo lo pudo abandonar? Y no le caben dudas de donde termino, o donde se encuentra, porque en su casa no está, no ha llegado. Y quizás no llegue, hasta pasado el mediodía.

Su madre duerme. Todo está en silencio dentro de su hogar. Y él cansado. Vaya noche o madrugada. Como le quieran llamar. Ha tomado bastante, lo suficiente como para arrepentirse de  haber asistido a ese club.

Aunque quizás no tanto. Tienes que sacar el lado bueno, ¿No? Y ahí entra Yadira. Ni idea de cómo.  Puede alegar que ha sido a primera vista o quien sabe qué, pero desde la primera vez que la vio, caminando por uno de los pasillos del conservatorio, con una falda tableada, color durazno, hasta las rodillas, una camisa blanca muy discreta, sencilla pero delicada. Sus cabellos castaños sueltos, con un perfume a cítricos, la joven le quito el aire. Y de ahí día a día.

Y esa noche, se llevó todo su ser. Porque durante unas horas Yadira dejo ese lado inocente y de niña, para ser toda una mujer, hecha y derecha. Alegre, simpática, madura, y siempre a su lado. Fantástico, hasta que claro la joven le dijo que era su mejor amigo

¡Friend zone!

¡Alerta! Debería comenzar a planear  en como conquistarla, sin ser tan evidente. Pero no es tan fácil, mucho menos cuando "su" chica, parece tener ojos o preocupaciones por alguien más. No está seguro si gusta de otro joven, pero si denota que algo le preocupa, y él quisiera indagar más a fondo acerca de ese tema, pero Yadiz no da lugar para hablar. Evita comentar de lo que sea ese asunto, y a Sungjong le crispa los nervios.

Se sienta en la orilla de su cama, ya se ha quitado toda la ropa, y esta por darse un baño. Tiene impregnado el olor a humo y traspiración en su cuerpo. Pasa su mano por su rostro.

¡Mal! se siente mal, debería estar feliz, porque esa madrugada pudo, incluso, tener mucho más cerca suyo a Yadira, pero que lo considere, no más que un amigo, le pone los pelos de punta, y sus ánimos decaen,. Avanza un casillero, y retrocede quince.

Ah! y para añadir algo más. Parece que la joven tiene la idea equivocada de que él es gay. ¿Quince casilleros? ¡No! 100 de una sola tanda.

¡Desastre!

...
...


Comencemos con que no solo tiene sueño y por ende desea con muchas ganas recostar su cabeza en la mullida almohada de su cama de dos plaza, también le hierve la sangre de lo indignado que esta. Ni si quiera se despidió de él. Huyo tan rápido, como alma que lleva el diablo.

-¿Pero qué mierda le sucede?...- Sale del baño, con sus cabellos húmedos, y solo con un bóxer gris.

Dongwoo no es de tener un vocabulario tan poco agradable, siempre intenta ser muy sutil, pero claro, el profesor de baile ya ha podido con su paciencia. ¡Dios! si hasta entonces solo había pensado que los únicos capaz de hacer eso, era Stefania y Sungkyu. Ahora tiene que agregar a Lee Howon a lista.

¿O está enterado de sus sentimientos hacia él o se volvió loco?

Camina por su apartamento, solo con su ropa interior. Bien tiene sueño, pero es que su cabeza no deja de trabajar, ni un segundo. Toda la maldita noche pendiente de como Hoya huía de él. No era una sensación, era algo seguro. El menor no era capaz ni de mirarlo.

Perfecto

Como la paciencia ya cruzo su límite, tiene decidido no esperar más por aquel, por esa respuesta. <<Si la montaña no viene a Mahoma, Mahoma ira a la montaña>>  Si, así hará, claro luego de descansar algo, y que la resaca, por supuesto no hiciera acto de presencia más tarde.

Que Lee Howon se prepare, porque perdió los estribos, y el menor posiblemente reciba una visita, un tanto rara esa tarde. No tiene que cuestionar nada, pero Dongwoo tiene derecho a saber porque carajo tanta distancia de repente o ¿no? Se lo merece, como buen amigo que ha sido de Hoya durante tantos años. Soportando, incluso, hasta los amoríos del bailarín con mujeres.

Ahh… si no habrá llorado, en la oscuridad de su habitación, cada vez que se enteraba de un nuevo romance, o una aventura de una noche, con mujeres que quien sabe, de donde las sacaba. Siempre preocupado por lo que hacía el menor, siempre tan predispuesto como buen amigo, y ese muchacho que no sabe interpretar su cariño, más que como amistad.

-Idiota...

Furioso y cansado. Recostado en su cama, sin cubrirse con las sabanas verdes, Dongwoo observa el techo blanco, y contando ovejas imaginarias, logra convencer a Morfeo de que lo venga a buscar para acunarlo entre sus brazos y conciliar el sueño.



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Y que les parecio???

Yeolsoo?? jajaja asi se dio XD jajajaja y la verdad prefiero no comentar... no me odien jajaja quedo raro lo que escribi. jajajaja


Woogyu jajaja eh muerto de la risa con ese par jajajaja admito que lo de "woohyun oppa" lo saque de sesame player, jajaja cuando estaban el el karaoke y Namu cantaba y Gyu todo feliz le alentaba jajajaja como si fuera su fan jajajaj el muy babo no sabia de la tranpa de Dongwoo y Woohyun jajajaja ahh los amo XD


Sungjong, hermoso y bello maknae, pobre Yadira lo dejo en la friend zone XD jejeje y Sungyeol se olvido de que tenia hermano XD jajajaja


Dongwoo toma una de las chanclas de gyu y dale a Hoya en las nalgas,por cobarde. Pobre Dino, aunque ya se esta enojando. 

Que pasara?


Bien espero comentarios,... en el blog no hay mucho, nada la verdad, xq hace poco lo hice y tengo que pasar los otros fics que tengo, tambien de Infinite, y se supone luego apareceran las otras admin, pero hasta el momento solo estare yo, una alone XD jajajaja


Critiquen como quieran, y disculpen, lo raro de todo, ya saben me es mas comodo publicar de una sola vez los cap, que estar dividiendo.

Buenos nos estamos leyendo yyyyy... casi lo olvido...

FELICITACIONES A INFINITE!!!

La verdad se lo tienen bien merecido, es un excelente grupo, y son excelentes cantantes... GENIOS!!!

Con respecto a Hoya y Hyuna... sin comentarios XD -huye- jajajaja


Kiss

martes, 19 de noviembre de 2013

Culpa de una Fujoshi. Cap 6

Capítulo 6


<<Inauguración de Disco Madness>>

Así recitaba el llamativo folleto que tenía entre manos el día anterior. Por ende un par de ideas cruzaron por su cabeza. No podía desaprovechar tremenda oportunidad que se le daba, tan servida en bandeja. Una semana bastante complicada le toco pasar. Siendo como la psicóloga, analista, o el conserje de un colegio, se pasó los día escuchando, quejas, confesiones, dilemas, dudas existenciales. Pero nada como la frutilla del postre, en este caso siendo tres. Hoya, Sungjong, y el maniaco de Woohyun.

Comenzando por el primero, casi tiene un derrame nasal. Un martes tranquilo, normal, rutinario. Sentada delante de su escritorio, con el ordenador, y papeles por todos lados, su guitarra en el sofá de dos cuerpos negro que tenía,  las dos sillas delante del escritorio que utilizaba para recibir a los padres de los alumnos o a quien fuera. Y de repente la puerta de la oficina se abre e ingresa Hoya... ¿Qué carajo? No es que no supusiera que al profesor de baile le gustara Dongwoo, pero ufff, fantasear de esa manera. Y que se lo contara como si nada, como café que se sirve en la mañana, totalmente común... tuvo un tic nervioso en uno de sus ojos, la mente quedo en blanco, y juraba que necesitaba un balde para que se le cayera las babas, porque UAU! Imaginar esas cosas entre dos hombres, la desencajo totalmente, y no porque le desagradara, ni mucho menos pero es que no lo podía creer.

-Lee Howon no sé cómo ayudarte con tus distorsionadas y fantásticas fantasías y alucinaciones que tienes. Pero tienes que hablar con Dongwoo, el muy inocente... ¿por qué pones esa cara?

Parece que a quien le falta un balde es a Hoya

-Demonios Hoya ¿por una palabra así, te despierta el morbo? Hijo de tu buena madre... Acá no te calientes eh. Que hay muchos niños dando vuelta, como para que te plantees hacerte una pa...

-Shhhh cállate un poco... No digas pavadas. ¿No te da vergüenza?

. Vergüenza ¿qué? Tú tendrías que tener vergüenza, de contarme cosas así ¿no? Mírate te da el calentón del siglo con solo decir que Dongwoo es un pobre ino...

-No lo digas

Stefania estallo en carcajadas.

-Estás loco Howon... De todas formas debes hablar con Dongwoo, piensa que el ha hecho algo malo o no sé qué para que te alejes de él. Al menos envía un mensaje.

Pero nunca lo hizo, los días pasaron y Dongwoo estaba que se quedaba sin alma cuando iba a trabajar, sin noticias de su mejor amigo y echándose culpas innecesarias. Y a Stefania le remordía la conciencia no poder contar ni decir nada. Si supiera que el otro no le habla, porque solo con verlo se calienta más que una pava. Y que le trae tantas ganas como para montarse un espectáculo en plena avenida. "Yadong" claro si hasta la palabra le hace honor.

Segunda frutilla. Sungjong. Miércoles por la tarde, mientras iban a comprar algo para merendar junto a los demás. No dijo nada que no supiera o que no se percatara. Pero el menor resultaba ser tan pícaro y malo como ella, para encontrarle algo de gracia el asuntillo.

-Creo que a Myungsoo le gusta mi hermano...

-Ahhh pues ya me parecía, que no era la única que lo intuía... ¡Dame esos cinco!- Y chocaron sus palmas de la mano, y luego rieron- A tu hermano también le gusta Myungsoo

-Ya decía yo que andaba muy rarito...

Stefania levanto la vista, dado que era la única forma de poder ver el rostro de Sungjong, que por más que fuera menor a ella de edad, le sacaba como 20 cm de altura. Y todavía la joven había notado más cosas, pero sin referirse a los dos anteriores.

- Tú también tienes algo que decir ¿verdad?- dijo de repente la joven

-Mmmm?...

-que te gusta alguien...

-Puede ser, pero no viene al caso. Estamos hablando de Myungsoo y Sungyeol...

-Si viene al caso... sobre todo si se trata de Yad...

-Yah no te metas. La cuestión no esta tan fácil como parece, ella solo quiere un amigo...


"No hace falta que te diga, que me muero por tener algo contigo ¿Es que no te has dado cuenta de lo mucho que me cuesta ser tu amigo?" ¡Vaya! por un momento Stefania se hizo la pregunta de si esa parte de la canción no había sido inspirada en sus amigos. Claro que no. Se la hubiera cantado en ese momento pero mejor no tomar las cosas como chiste. Aunque de por sí ya le echaba gracias lo paradójico de todo. "Las apariencias engañan" ¿Cuantas personas de acuerdo con ello? Yo-la escritora-soy la primera en levantar la mano... Regresemos a nuestro tema. ¡Lee Howon el gay, y Lee Sungjong el hetero! Es extremo, como decirlo. Uno que parece voltear testosterona en cada gota de sudor, por el magnífico cuerpo que lleva bien puesto, y por el cual una mujer se derrite como mantequilla bajo el sol, y se quiere voltear a su mejor amigo <<Ya decía que Ricky Martin no era el único>> Y el otro tan delicado como una capullo de flor, más lindo que una mujer, y resulta ser el macho de los machos.

Y tercer frutilla y por el momento la última de todas. Nam Woohyun. Viene amarga la fruta en este caso o graciosa. Para Stefania ha sido las semanas más atroces de su vida... "Estas exagerando"... Bueno las mas escandalosas y odiosas. El árbol que parece haber perdido todas la hojas de su cabeza, por querer tirarse los cabellos más de una vez, culpa de un manso pero volador roedor, que le anda pisando las raíces. ¡Que desastre! Decir que en un momento la locutora quiso sacar toda la ropa de Nam y tirarlas por el balcón de la sala, es quedarse corto. Parecían una pareja en medio del divorcio.

-¡No me hables de Kim Sungkyu!

Y entre gritos y advertencias sin sentidos, Stefania perdió la cordura y el hilo de la paciencia el jueves por la noche cuando ingresaba al apartamento. Porque gracias a dios ya tenía su bendito auto

-¡Pero que mierda te pasa ahora! Si ni mencione al hámster aquel, es más recién llego ¡loco!

-¡Todo el tiempo hablas de él!

-QUEEE? Te estas poniendo paranoico pendejo eh! ¿Yo que culpa tengo que te guste un hombre y no lo quieras asumir?

Y lo dijo así, en un fuerte grito, y con la mirada más filosa que una espada. Woohyun quedo estático, con los ojos abiertos, y a punto de infartarse. Hasta que logro despertar de su letargo.

-¡Estás loca! a mí ¡no me gustan los hombres! No me gusta Kim Sungkyu!

-Eres un maldito reprimido NAM WOOHYUN! UN RE-PRI-MI-DO!

-¡¡¡Y tu un Incordio!!!

Stefania lo fulmino con una última mirada, y subió rápido los peldaños de  la escalera, y desapareció en el pasillo donde estaban sus habitaciones. Woohyun no observo nunca donde se había metido la joven, por solo observar el suelo de la sala, casi perdido.

-Te puedes ir bien a la mierda si no aguantas a este incordio Nam Woohyun!!

 Y con la misma ligereza con que subió la escalera, volvía a pasar por ella, descendiendo, con los pies solo cubiertos por unos soquetes blancos y con un bolso azul en sus manos. Paso por el lado de Nam y de los sofás y sin decir palabras, se abrió camino hasta el balcón. Increíblemente el mayor reacciono a tiempo, para poder tomar el bolso antes de que callera al vacío. Adentro estaba su ropa.

-¡¿Estás loca mujer?! ¿Qué pensabas hacer?

De pie entre el televisor y la mesa de vano, Stefania comenzaba a sentirse cansada de toda esa situación. Dos semanas peleando, aunque solo fuese a la noche, en el único momento que se veían, ya se tornaba insoportable. Porqué el fin de semana, ella tomo sus cosas y se fue a dormir a la casa de Yadira. Regresando el lunes por la madrugada.

- Una cosa te digo Nam y es que no tengo ganas de seguir aguantando tus líos existenciales Hasta aquí llego todo, si no te puedes ir, me iré yo. No soporto tu locura solo porque desconoces lo que sientes, o no te quieres aceptar.  No lo sé, pero no me quedare aguantando gritos o estupideces de nadie hasta que te decidas...

Y nuevamente a la planta alta. Pero esta vez fue hasta su habitación saco una muda de ropa, y luego al baño a por una ducha, y ver si podía quitar un poco de su piel esas ganas de tirar todo, y su ira contenida, Porque lo hace de un momento no era nada. Woohyun tenía que aclarar y acomodar sus cosas, ella iba a estar para él, como apoyo incondicional, ante cualquier situación, pero no así, no discutiendo por motivos que no tienen sentido. <<Así no hay amistad que dure>>

Viernes 1 pm Yadira la esperaba con miles de cosas por hacer esa tarde, entre clases, y facturas para pagar. Un pequeño papel rectangular, negro con unas ondas rojas y letras blancas, sobre el escritorio de la menor, llamaron su atención. El bendito folleto, que a su parecer, solucionaría varias asuntos que vienen complicando  la vida de todos. Le costó, paciencia y orgullo convencer a sus compañeros de trabajo en la academia, a los de la radio, Sungkyu se mantuvo reticente por más de una hora, teniendo en cuenta que se daba el lujo de volar por una nebulosa, pensando en Dios sabe quién. Cada vez aportaba menos al programa. Más distraído que nunca. Accedió luego de que dijo que invitaría a un amigo. Perfecto para ella, solo quería que asistiera. Y por último Woohyun, que bueno, luego de pasar dos horas conversando durante la madrugada, entre disculpas, Stefania lo invito al nuevo club Madness.

En fin ya es sábado por la noche, y está en una batalla campal con su pelo, que se inflo como si tuviera estática, al menos ya está vestida. Jean negro, de los estrechos, remera holgada beige, de hombros caídos, con una musculosa del mismo color debajo, sus zapatos negros, de tacón, tan finos como aguja

-Apurateeee!- Woohyun grita desde la planta baja.

-¡Que ya voy!-Responde mientras intenta sujetar su melena escandalosa en un trenza.-Claaaroo el apura porque no tiene que pasar todo un proceso increíblemente arduo para verse bien- murmura sola delante del espejo del baño.

Cosas que solo una chica entiende.


...
...

Presentaciones de aqui y de alla.  Algunas coincidencias que sorprenden, como Nam Woohyun  y Lee Sungyeol que ya se conocen del trabajo, y que ni ellos esperaban encontrarse esa noche. O que Sungyeol conocía a Stefania, sin saber que era la "amiga loca" de la que tanto hablaba su casi jefe. Gente por todos lados bailando. Un caos, pero de esperarse con la recién inauguración.

Dos sofás rojos en forma de paréntesis que encierran una mesa redonda de color negro, con una bandeja plateada en el medio repleta de varios trozos cortados de limón, dos pequeños frascos de sal,  y cinco botellas de tequila para los shot. Todo preparado por Stefania, menos el lugar VIP que de ello se encargó Yadira. En total hay nueve chicos, un poco apretados uno con otros. Y sin embargo el ambiente se va a poniendo a tono cuando alguien grita

-¡Fondo blanco!

Luego de un poco de sal, chupar una rodaja de limón, Stefania bebió de una sola vez un vaso con vodka. Y se le dio vuelta el mundo y la garganta ardió. Que decir que no está acostumbrada a beber. Pero a quien le importa todos repitieron lo mismo, incuso Yadira y Sungjong que eran los más chicos.

-¡¡¡Por Yadiz y Jongie que ya tienen su permiso de conducir...!!!

Cualquier cosa viene bien para festejar. Parece que todo se divierten entre risas y comentarios sin sentidos. Pero Stefania esta atenta, a pesar de que lleva más de cinco fondos blancos, seguidos. Observando a cada uno. Myungsoo al lado de Hoya Yadiz, Jongie y Sungkyu en un sofá, y en el que está al frente Sungyeol, Dongwoo, Woohyun y ella.

¿Que los ojos dicen más que palabras? a pesar de que algunos están tornado algo de brillo, ¡Sí! ¿Que se muere en ese instante, cuando ve que Howon se muerde el labio inferior cuando una gota de tequila cae  sobre el pecho de Dongwoo, donde los primeros botones de la camisa negra están desprendidos y dejan una maravillosa vista de sus clavículas? O ¿cuándo sin querer voltea para no reírse del bailarín y Myung llama su atención y no solo la de ella la de Sungyeol? Debería llamar a emergencias le está dando taquicardia.

<< ¿Qué demonios está haciendo?>> Myungsoo tiene que haberle pegado rápido el alcohol, el joven está jugando con una trocito de limón, delineando sus labios y luego los relame, al mismo tiempo que sus ojos observan a Sungyeol. <<Le doy dos horas si no terminan en una ca...>>

-I got this feeling on the summer day when you were gone. I crashed my car into the bridge...!!-La canción le resulta hipnótica, y se olvida en lo que piensa, cuando sin pensarlo la canta, como si fuera su himno para salir, ¿cómo se dice?... de juerga-No sé qué aran ustedes pero yo me fui a bailar...-Dice de repente Stefania al mismo tiempo que se pone de pie, acomoda su jean, y con un shot en sus manos, se despide, coreando I loves its de Icono Pop.

-I DON'T CARE, I LOVE IT...

Todos en la pista comienzan a saltar. La locutora desapareció en medio de la multitud y Yadira siente que el ritmo se le pega en cada extremidad de su cuerpo y no lo puede evitar.

-Me fui también...-Tira de la mano de Sungjong y este de Howon.- I DON'T CARE!!

No es sorpresa que ambas mujeres tiendan, moverse con solo escuchar un poco de música. Las dos son de América, y esto es solo un punto de vista, al lado de Asia, América es demasiado salvaje, pero en el buen sentido, mas dado al ruido, a las risas escandalosas, al tocarse sin compromiso alguno, a ser más liberal, como ellas expresan.


-Esa chica, Stefania... No está muy bien del todo...-  Sungyeol rompe el silencio con una voz tenue y los que han quedado, ríen a carcajadas.

-¡EXACTO!...-

¿Coincidencias? No lo creo. Han respondido al mismo tiempo, han cruzado miradas, y Sungkyu no tuvo de otra, que bajar la cabeza observar sus piernas, con esos pantalones blancos, un poco estrechos, para que Nam Woohyun no notara el carmín de sus mejillas. Y nuevamente ese calor extraño recorriendo su espina dorsal.


...
...


La luces incandescentes, algunas simulando ser laser de color verde o azul, otras  que iluminan el lugar poniendo todo en rojo, en incluso las que simulan ser flashes de cámara, y hace ver a cada persona dentro del lugar como si se movieran como robots. El DJ del club con sus mezclas, que todos cantan, y corean al unísono.

Un circulo se ha abierto en media de la pista, todos a su alrededor, gritando, y alentando, al ver a los dos jóvenes, que bailan sincronizadamente, y con una pasión exorbitante, Scream de Usher.

<<I see you over there so hypnotic,
Thinkin' 'bout what I'd do to that body,
I'll getchu like ooh baby baby, ooh baby baby
A-ooh baby baby, ooh baby baby>>

Una coreografía, que puede saber de memoria. Practicada, siempre por ambos, cuando los tiempos le dictaminaban mejores momentos, aunque ahora Dongwoo no podría quejarse, no cuando él, esta ahí, compartiendo esa canción, y esa danza.

<<Got no drink in my hand, but I'm wasted
Gettin' drunk off the thought of you naked
I'll getchu like ooh baby baby, ooh baby baby
A-ooh baby baby, ooh baby baby
And I've tried to fight it, to fight it
But you're so magnetic, magnetic
Got one life, just live it, just live it
Now relax and get on your back>>

¿Quién mejor que ellos? Una pareja que destina a mas que para solo bailar, que con una simple sincronización, todos a su alrededor pueden percibir que quienes se mueven en medio de ese círculo vacío, alentados por muchos, y alumbrados por las luces de neón, ambos sujetos desprenden pasiones ocultas, no dichas.

<<If you wanna scream yeah,
Let me know and I'll take you there
Get you going like a-ooh baby baby, ooh baby baby
A-ooh baby baby, ooh baby baby
If you want it done right
Hope you're ready to go all night,
Get you going like a-ooh baby baby, ooh baby baby
A-ooh baby baby, ooh baby baby
If you wanna scream>>

Una fugaz mirada, y una pequeña sonrisa, fueron la invitación para que él se levantara de su asiento, perdido  por la música y dejándose llevar por ese hombre vestido de negro, camisa que a pesar de su color, deja traslucir su cuerpo, y pantalones que realzan su masculinidad, con zapatillas a juego. ¿Qué tanto puede llegar a decir  Dongwoo que ha extrañado al menor? Demasiado, que no resistió el llamado de sus ojos cafés para olvidar todo, y caminar a donde estaba él.

<<Kill the lights, shut em off, you're electric
Devil eyes tellin' me "Come and get it",
I'll have you like ooh baby baby, ooh baby baby
A-ooh baby baby, ooh baby baby
Girl, tonight you're the prey, I'm the hunter
Take you here, take you there, take you under
Imagine me whisperin' in your ear that I wanna
Take off all your clothes and put somethin' on ya
Bridge
And I've tried to fight it, to fight it
But you're so magnetic, magnetic
Got one life, just live it, just live it
Now relax and get on your back>>

Gotas de sudor, que descienden por el cuello del mayor, movimientos pélvicos, que logran quitar los gritos desaforados de las jóvenes que están a su alrededor, y miradas, que parecen lascivas sin serlo. Abrumador, tener que contemplar aquello, e intentar a cuestas de mucha fuerza, inhibir, su deseo palpitante, de arrinconar a Dongwoo, en un lugar oscuro, lejos de los ojos pretenciosos del resto, para poder degustarse de los labios gruesos de su Hyung.

<<If you wanna scream yeah,
Let me know and I'll take you there
Get you going like a-ooh baby baby, ooh baby baby
A-ooh baby baby, ooh baby baby
If you want it done right
Hope you're ready to go all night,
Get you going like a-ooh baby baby, ooh baby baby
A-ooh baby baby, ooh baby baby
If you wanna scream
Out, Louder, scream, louder, louder, louder, louder,
Hey tonight I scream, I'm on need
Ooooooooooooooooooooooooooooooooooooooh
Yeah>>,

Tan tentador como el pecado. Sin duda alguna, es lo que su mente trabaja. Observa solo de vez en cuando de soslayo, para contemplar cada movimiento perfecto de Jang. Puede que haya sido eso lo que despertó a su lívido sexual, por el mayor, de su letargo. Que fuera tan bueno para la danza, pero suena imposible ellos se conocen, de varios años, cinco, con exactitud, y no jamás había sentido ganas de nada con su amigo.  Hoya se sorprende en un momento, recordando, cada día de esa semana, masturbándose, por solo pensar en Dongwoo. ¿Cuánto más podrá aguantar así? Y es que tenerlo tan cerca, le está costando, querer agarrarse de los pelos, y volverse loco por completo.

<<Let me know and I'll take you there
Get you going like a-ooh baby baby, ooh baby baby
A-ooh baby baby, ooh baby baby
If you want it done right
Hope you're ready to go all night,
Get you going like a-ooh baby baby, ooh baby baby
A-ooh baby baby, ooh baby baby
If you wanna scream>>

Usher se deja escuchar, y el DJ le da lugar para que David Guetta se escuche con She Wolf. El círculo se cierra, y nuevamente todos apretados.

La sonrisa que mantuvo durante esos cortos minutos, se ha desdibujado de su rostro. Pensar que todo podía retomar su curso normal, ha sido una suposición errónea, quizás de sus alocados sentimientos. Por qué Dongwoo ha girado, para ver a su amigo, pero este ya no se encuentra, se ha perdido en medio de la multitud. Y Jang ya no puede seguir aguantando que lo ignoren de esa manera sin saber cuál es el motivo que impulsa a Howon a comportarse así.

Pero lo dejara pasar. Esa noche no está para amarguras, si no para disfrutar. Ya tendrá todo un domingo para quitarse todas las dudas.

...
...

Los tres se quedan pasmados, y se dan por vencidos, y tampoco entienden en que momento, o con que ganas el DJ pone música brasilera. Aunque la canción está a punto de finalizar, saben que ya han hecho el ridículo antes muchos. No es que no sepan bailar pero, de veras que hay que saber tomar el ritmo a ese tipo de música.

Sungjong, Sungkyu y Woohyun se han cruzado de brazos, mientras observan como las únicas dos jóvenes que los acompañan, Stefania y Yadira han comprado la pista, bailando Lê Lê Lê de João Neto y Frederico.

-Lê Lê Lê Lê Lê Lê Se eu te pegar você vai ver- Y las dos coreando el tema al mismo tiempo.

Un moreno de ojos esmeraldas y cabellos oscuros se acerca a ambas jóvenes y comienza bailar casi tan sensual como ellas. Yadiz se intimida un poco, y prefiere apartarse, sobre todo cuando los llamativos ojos de Sungjong se clavan en el sujeto, como si estuviera molesto. Lo que le da algo de intriga. ¿Acaso le gustaría Stefania? O ¿El chico? Sonríe traviesa, aunque aún no está muy segura de para que arco patea su compañero de trabajo.

Sungjong acomoda su chaqueta celeste claro, con las mangas arremangadas hasta los codos. Lleva una remera blanca, con una frase escrita en gris, y pantalón tejano azul oscuro. Nada para exaltarse ni ponerse loco. Loco se va a poner él, si el desconocido de ojos claros, claramente extranjero, se atreve acercarse a "su chica" y quiera coquetearle. Sin embargo es ella quien se retira, y va acercándose a donde él se encuentra.

Calza negra hasta los tobillos, zapatos negros de tacón finísimos, que parece hasta imposible que alguien pueda caminar sobre ese calzado, una remera sin mangas plateada que llega más abajo de sus glúteos, y un saquito de modal que cubre la desnudes de sus hombros. El cabello castaño, suelto, y con vida propia. Sin perder el ritmo del nuevo tema que comienza, Yadira se acerca hasta Sungjong, y lo ínsita una vez más a que se anime a seguir sus pasos.

-Tô bem na parada, ninguém consegue entender Chego na balada, todos param pra me ver...

Y como no pueden con el genio, parecen que las dos extranjeras se saben las letras de todos los temas de cada idioma.

Stefania le brillan los ojos de pura emoción, quiere dar saltitos y dar grititos como una adolecente enamorada, cuando sus ojos captan la tan romántica y linda escena de Sungjong posando unas de sus manos en la cintura de la menor y con la otra sosteniendo la mano de la joven en lo alto. Acortando la distancia de ambos cuerpos, pegando uno con el otro, y comenzando a mover sus caderas al ritmo de Fugidinha de Michel Telo.

Tan ensimismada esta en ver a los menores, que olvido por completo que ella estaba en una situación parecida, con el "morenazo" de Brasil, de tucasos esmeraldas, tanto que cuando lo recordó y volteo en busca del muchacho, lo encontró entretenido con alguien más. Bien ahora es un buen momento para correr al baño, y limpiar su nariz antes de que la sangre que está bajando por uno de sus orificios, manche su remera.

Había omitido un pequeño detalle acerca del club, pero les comento y aunque parezca mentira, es para bisexuales, gay y lesbianas. Es algo oportuno ¿verdad? Salvo para Stefania, que a pesar de ser fujoshi, se siente más “alone” que nunca, ya que ella no pertenece al otro bando, y tampoco está en medio de la cancha sin saber a qué lado correr. Y está casi segura que el único heterosexual en el lugar, es Sungjong y ya está ocupado.

Regresemos al tema anterior, de su derrame nasal, es que acaba de ver a su "Ex morenazo" en brazos de un rubio de ojos azules, tan prendidos en ellos mismos, que hasta ya tiene la conclusión donde terminaran esos dos.

-¿Te sientes bien?- Sungkyu la toma de un brazo, y detiene su marcha al baño.- Te esta...

-Si lo sé, me voy al baño a solucionar el inconveniente.-Dice tratando de gritar, para que se escuche su voz por arriba de la música.

Kim parece preocupado, y decide acompañarla hasta los baños. Aunque la verdad no es solo por ese motivo, es que no quiere quedarse a solas con Nam Woohyun. Su presencia tan cerca le incomoda, tanto como le agrada. No cruzaron palabras, desde que se vieron, solo pequeños vistazos, que lo han acalorado de tal forma, que el solo pudo con más de la mitad de botella de Vodka y Speed. Cabe decir que esa mezcla no hizo más que intensificar, su calor, sus latidos, y la inconsciente idea de querer pasar varios límites esa noche, y el lugar solo prestaba para cometer locuras.

No puede negar que por momentos, Nam Woohyun le fue extremadamente atractivo, con su camisa a cuadrille de varios tonos azules, los botones desprendidos, mostrando sus excitantes y apetecibles clavículas, Jean oscuro. Su cabellos desordenados, pero que le daban un aspecto más masculino, y casi irresistibles.

Huye como cobarde. Porque el tenerlo cerca le hace doblegar las piernas, como si fuera una mujer ante un Idol.

Stefania camina delante de él, pidiendo permiso, ya  la vez empujando para que la dejen pasar. Llegan hasta el pasillo donde se encuentran los baños de mujeres y hombres. Incluso ahí hay demasiadas personas, que bueno, están en situaciones bastante comprometedoras. Sungkyu espera a un lado de la entrada, mientras que la menor ingresa tapando su nariz. Sus ojos se quedan un poco atónitos al observar a dos mujeres besándose como si no hubiera un mañana. <<Algunos deberían buscarse un Hotel>> Piensa. Desvía la mirada, pero como mala broma, aunque no debería esperar menos en un lugar así, sus pequeños ojos visualizan una pareja de hombres que se devoran a besos mientras salen del baño de en frente y se alejan por el pasillo, sin tenerlo en cuenta. ¡Dios! tienes que ser el efecto del alcohol o el par de desubicados de recién eran...

-¿Viste los que yo vi? o ¿me eh vuelto loca?-Stefania aparece de repente a su lado, con un poco de papel higiénico limpiando su nariz, y tan sorprendida como él.

-No estás loca... Necesito Whisky, Tequila, Vodka, Cerveza...

-Vamos por más trago, antes de que me tengan que sacar en camilla del baño, de tanta sangre que puedo perder a causa de esos dos.